Pregunta de Psicologia

Si consideramos que la adolescencia es un periodo de formación y cristalización de la personalidad donde la familia juega un rol determinante, opine acerca de la formacion de los niños y niñas que viven desde el nacimiento en hogares de menores. Compare esta experiencia con un niña o niño que vive en una familia multiproblemática, con violencia intrafamiliar y sistema parental disfuncional.

Comentarios

De acuerdo a los apuntes y conocimientos adquiridos en clase opino: Un hogar de menores no cumple con las necesidades bio-sicosocial tan importantes para la supervivencia y el crecimiento del niño. Tomando en cuenta la red social en que se debe involucrar emocional y significativamente, este no podría darle durante su permanencia y proceso una adecuada o mínima satisfacción a estas necesidades que todo niño requiere para sobrevivir, como el desarrollo del apego, experiencia crucial para la cristalización y formación de la personalidad. De hecho, un niño de esta condición cambia muchas veces de cuidador y entorno, esto no le permite desarrollar vínculos duraderos e importantes, por eso y otras cosas mas pienso que aquel niño criado en una familia multiproblemática tiene mas expectativas, aunque éste en el periodo de la adolescencia tenga serios conflictos ( que de hecho será así), y crisis de identidad necesitara mucha ayuda para subsanarlos, ya que éste tiene la esperanza de algún remanente afectivo en su niñez que le ayude a superar las experiencias desgarradoras, y combinado con un arduo trabajo terapéutico poder rellenar vacíos existenciales. Además tomando en cuenta que cada individuo o en su contexto y conceptualización en único y que los limites de un S.F. no termina ahí, sino que incluye un conjunto de relaciones significativas, como el resto de la familia, tíos , abuelos, hermanos mayores, etc., donde este niño puede recurrir en sus momentos de miedo y aflicción y tomar de ahí ejemplos, experiencias y así recopilar una historia familiar que vaya n ayuda de su posterior desarrollo y personalidad.


Mi postura frente a estas dos posiciones (familia disfuncional y hogar de menores) es promover la inserción del menor en una familia sustituta o que puedan acceder a un programa de adopción, ya que dentro de un sistema familiar tendrían la posibilidad de desarrollar lazos o vínculos afectivos y crecer en un ambiente de protección y afecto.
Desde mi perspectiva entonces, la adopción lograría restituir el derecho de pertenecer a una familia.
Dando fundamento a lo anterior parto de la base de que lo ideal para el crecimiento y sano desarrollo del niño es la familia, ya que dentro del sistema familiar se refuerzan los lazos afectivos, la identidad y el sentido de pertenencia. Pero no ocurre lo mismo dentro de una familia disfuncional, y es aquí donde se debe proteger la integridad del niño y generalmente se da la tuición a distintas instituciones quienes tienen como objetivo proteger y promover los derechos del niño que en la mayoría de los casos han sido vulnerados. Mi inquietud en este aspecto es lo que sucede con la identificación del niño, como se ve afectada su privacidad, y el sentido de pertenencia, cómo se maneja la regularización de normas, y como repercute en la capacidad de resolución de conflictos del niño.
Un punto que me llama particularmente la atención es el de los agentes modeladores, ya que en la mayoría de los casos los educadores o formadores cambian continuamente.


Mi opinión es:
Los niños en los hogares de menores en su mayoría son introvertidos algunas veces, son reprimidos con distintas carencias y resentimientos propios que los hacen ser poco emotivos por poseer una vinculación carente de afectividad con sus cuidadores, que normalmente van rotando su estadía en dichos hogares. La imagen que ellos poseen de la familiaridad es impersonal y distante.
Ellos se libran de experimentar violencia intrafamiliar y sus conocidas consecuencias estando institucionalizados pueden remontar la condición del trastorno del apego, y la falta de una familia, en cambio el niño con violencia intrafamiliar y familia disfuncional, él ya la posee, pero es presa de malos tratos violencia de sus progenitores inseguridades extremas que pueden llegar a transformarse en patologías, fobias y en no creer en lo que tiene y en lo que le rodea con un comportamiento disociado de sus experiencias conflictivas por la repercusión de una vinculación afectiva disfuncional con los suyos, esto lo puede llevar a sufrir grandes cambios en su personalidad futura, manifestando poca coherencia consigo mismo y con los demás, lo cual influiría al formar su propia familia.


Jessica Armstrong B. 16 /06 2006.


Según la pregunta opino:
Una persona criada en un hogar de menores hasta la adolescencia(etapa de cambios y búsqueda de su propia identidad) debido a las normas y reglamentos de los hogares (esquemas más rígidos) y constantes cambios de formadores, puede sentir la carencia y necesidad de afecto, familiaridad, necesidad de pertenencia, ser individualista, poco expresivo e introvertido, al no tener el niño luego el adolescente la confianza y seguridad para expresar sentimientos y emociones que él no ha recibido, lo cual lo llevaría a ser reprimido y no demostrar sus sentimientos y emociones, caer en estados depresivos y resentimientos hacia los padres y familias ausentes, esto puede provocar que el adolescente( muy vulnerable) busque relacionarse con grupos de jóvenes de diversas tendencias y credos, para escoger a qué pertenecer, buscando su identidad, con el riesgo hasta de caer en las redes de las drogas.
Diferente resulta la vida de un joven criado en una familia disfuncional y multiproblemática, la cual traería problemas en su personalidad y psico-sociales sabiendo que la violencia intrafamiliar afecta sobremanera en su comportamiento para el resto de su vida por las secuelas de desconfianza e inseguridad adquiridas desde su infancia al interior de su familia, dejándole serias crisis de identidad, malos ejemplos, falto de valores y modelos a seguir, causándole serios conflictos los cuales serán difíciles de superar,(pero no imposible). Probablemente al formar su propia familia experimentará contradicciones, al no haber tenido una buena formación como ser humano perteneciendo a un sistema familiar satisfactorio y afectivo.

Herminia Cerna C. 16/06 /2006.


Compañeros: Teniendo como referencia que estamos en presencia de un niño que ingreso a un hogar de menores desde su nacimiento y en contradicción con parte de las respuestas anteriores, es preciso acotar que es la única realidad como sistema familiar que el niño ha percibido en el transcurso de su desarrollo. Y considerando a esta institución cabalmente cumplidora de los objetivos por la cual fue creada, estamos en presencia de un adolescente que obtuvo todas o gran parte de las necesidades que una familia funcional le pudo haber otorgado.
Uno de ustedes, hizo mención que no se puede concebir dentro de un hogar de menores un buen apego. No nos olvidemos que aunque hallan distintos cuidadores, y si las condiciones son optimas, el niño puede sobrellevarlo positivamente.
Otro compañero se refirió a los niños de hogares como retraídos con resentimientos u otros apelativos similares. Recordemos que no tenemos que generalizar. Según los estudios realizados por Daniel y Judith Offer (1975) y reafirmado por otros investigadores en años siguientes, solo el 20% o 30% de los adolescentes experimentan dificultades graves, por ende pienso que esto se puede dar dentro o fuera de un hogar.
Algunos podrán decir que este adolescente carece de algunos elementos como historia, identidad o que tiene un vacío existencial, creo que estos se pueden contrarrestar en el tiempo.
Por lo cual, si lo comparo con un adolescente que se sitúa dentro de un marco de disfuncionalidad, en el cual desde su niñez pudo haber vivenciado un apego inseguro evasivo, violencia física y psicológica o escaso aporte de sus necesidades primarias, sin duda opto por ubicar al niño que ha vivido en un hogar de menores desde su nacimiento en ventaja sobre el segundo.


Estoy, de acuerdo con lo que han formulado Adriana, Gabriela y Jessica, porque en todo niño es fundamental que durante sus tres primeros años de vida tenga un buen apego, lo que permite internalizar elementos positivos, que conformen una personalidad posterior saludable, por lo que ambas situaciones descrita son de riesgo, ninguna a mi parecer, es más favorable que otra.
En los niños de los hogares, además de no tener un buen apego, pesa el fantasma del abandono, lo que repercute en su autoestima, al no contar con sus padres biológicos u otro adulto sustituto permanente que les ayude a satisfacer sus necesidades afectivas, físicas y sociales, lo que influirá en sus relaciones a futuro. Además al no tener figuras de protección, modelos de referencia, que le transmitan la diferencia entre lo correcto y lo incorrecto, el desarrollo de lo moral se ve debilitado, lo que produce una relativización de valores y los centra más en sí mismos que en los principios de la sociedad. Generalmente, son jóvenes con desesperanza aprehendida ausencia de proyecciones y metas. Por esta razón, SENAME busca vincularlos desde pequeños a su familia de origen, o busca hogares sustitutos estables, para no generar el desarraigo.
Por otra parte los adolescentes que pertenecen a familias disfuncionales y con violencia intrafamiliar, igual presentan conflictos en el desarrollo de su personalidad, ya que el maltrato (privación de amor) se graba en su “YO”, entorpeciendo su identidad, lo que repercutirá después en sus relaciones con las personas y el mundo que le rodea. Esto les llevará, en la adolescencia a rebelarse contra toda autoridad, ya que no existió una crianza equilibrada que haya aportado herramientas psicológicas adecuadas para enfrentar sus etapas de desarrollo. Dándose con frecuencia, que repitan esta conducta violenta cuando adultos con sus familias.
Es necesario, dejar claro, que es posible revertir estas vivencias, y se puede hacer a toda edad, sólo que mientras más temprana sea la intervención, mejor, porque los niños son más moldeables en los primeros años, ya que según crecen el cambio se hace mas difícil. Aquí, se encuentran los niños resilientes, que a pesar de la adversidad, salen adelante y logran una vida adulta equilibrada, porque han recibido el apoyo necesario.
En todas las familias existe cierta disfuncionalidad en mayor o menor grado, ya que no existe la perfección. De hecho, la mayoría de los problemas de apego es por ignorancia de los padres, que no saben cómo desarrollar este apego en los primeros años de vida de los hijos.
Frente a estos casos, no existe un solo camino como intervención, ya que cada persona es única y las estrategias son diversas, como posible Orientadora, creo que es importante el empoderamiento del problema, respetar sus planteamientos e ideas (del adolescente), indagar todos los datos posibles en su historia, buscar una red de apoyo donde sienta que creen en él, que le den sentido de pertenencia. También, ser nexo con especialistas como psicólogo o psiquiatra, según la circunstancia. A través de las sesiones darle confianza y tratar de desarrollar pequeñas metas (para evitar frustración o retroceder), con el fin de hacer crecer su autoestima…y así mejorar la seguridad en sí mismo, entregarle confianza, que se crea el cuento, que acepte que el cambio forma parte de la vida, que tenga claro que el afrontamiento es parte del crecimiento…no así del trauma o del sufrimiento en sí mismo.
Nelly S. Delgado N.


Un adolescente institucionalizado desde su nacimiento es un niño que no ha sido provisto de una red social que le de lo necesario para un buen desarrollo del apego y cristalización de su personalidad. Su vinculación con los cuidadores no es en todos los casos mala pero carece de una permanencia suficiente como para que el niño estreche un lazo de apego, sin embargo apoyo la postura de Jessica Armstrong en que son mejores las expectativas de un niño institucionalizado a uno que vive en una familia con las características expuestas porque:

Un adolescente necesita asirse de modelos y valores a los cuales ser fiel ( búsqueda de su identidad ), si el pequeño vive o vivió en una familia con VIF el ya tiene un modelo o guía de acción con la cual reflejarse, por lo tanto reproducirá la conducta violenta fuera u dentro de una institución o lo que es peor con sus propios hijos y familia. Este es un circulo vicioso que se puede prevenir insertándolo en una institución ( hogar) u programa de adopción.
Un niño institucionalizado, aun retraído y con escasa motivación a la expresión afectiva y emocional, puede ser tratado y remontar su condición del trastorno de apego y carencia familiar. En contraste, un niño el cual es o fue victima de violencia física o psicológica por parte de sus propios padres será mucho mas difícil de tratar que un niño el cual ha sido criado desde su nacimiento en un hogar.


En lo personal y en desacuerdo con algunos compañeros, con respecto a los niños que viven desde su nacimiento en un hogar de menores: Considero que el hogar puede dar una buena formación en la construcción del desarrollo personal de éstos hacia su adolescencia, teniendo en cuenta que el niño no conoce otra familia, y que dicha institución puede cumplir con los roles (modelo sustitutivo de rol) entregados por una familia funcional. Por la experiencia vivida al haber trabajado en una institución de menores, es que opino que el hogar es considerado una familia suplente, donde hay cuidadores, llamados tíos, que cumplen con los cuidados fundamentales que necesitan estos menores, por ejemplo, supliendo el vacío que tiene el menor que vive en una familia disfuncional o abandonado en relación a la etapa de apego, que es esencial para el desarrollo pleno de cualquier individuo.
Estos hogares además otorgan valores, deberes y derechos con reglas claras y preestablecidas, otorgando herramientas necesarias para proyectarse hacia su futuro.
Por otro lado, al niño o niña que vive en un sistema parental disfuncional, donde el ambiente familiar es de violencia y conflictos, existe una mayor incidencia de apego ansioso, que le provoca un déficit en su desarrollo emocional y personal, generando un fuerte grado de ansiedad, como puede ser un niño desadaptado y/o sobreadaptado social.
Como conclusión personal, el tipo de familia en que se encuentre un niño o niña, lo considero un elemento clave desde el momento del nacimiento, comenzando con la formación de la personalidad, desarrollo del apego, seguridad básica, en el cual debe haber apoyo mutuo, estable y funcional en sus relaciones intrafamiliares, para así favorecer el desarrollo biopsicosocial del adolescente y el futuro adulto.


Mi opinón respecto al tema es la siguiente:
Estoy de acuerdo con lo que opina mi compañero claudio, porque Todo ser humano necesita un patrón de conducta a seguir, este se puede dar por los padres o bien por alguna institución.
En un hogar de menores no existe una persona que cumpla un rol parental para un niño, sino para todos.
Se le entregara los cuidados que sean necesarios para que tengan un buen desarrollo y estos puedan desenvolverse en el mundo que les rodea.
Independiente de que existan diferencias entre un hogar de menores u otro por el hecho de que el niño tenga varias " familias" durante su desarrollo este pequeño se sentirá como un objeto, que nadie lo quiera, dañando su autoestima,y no podrá desarrollar su sentido de pertenencia.
Pienso que un niño que se desarrolla dentro de un hogar de menores puede ser un tanto mejor que un niño que vive dentro de una familia con características de violencia intrafamiliar, multiproblemática y sistema parental disfuncional, en primer lugar como lo menciono claudio si las condiciones son optimas el niño podra sobrellevarlo,y además porque dentro de esta familia se le estará dañando su integridad física como psicológica, el patrón de conducta que seguirá el niño en el futuro será sin lugar a dudas el que vió entre sus padres. Ahora si el niño encontrase ayuda fuera de su familia que tenga un comportamiento distinto creo que podría haber un cambio positivo en él dentro de su desarrollo normal y a futuro.
Generalmente estos niños desarrollan características como: inseguridad en todo sus quehaceres, tendrán miedo al relacionarse con las demás personas por temor al rechazo o a que estos los abandonen una vez que se cree un vínculo entre las partes, no existirá la confianza sobre todo si se trata de entablar una conversación acerca de ellos, serán personas introvertidas.
Brindarle a un niño en sus primeros años de vida todo el amor, los cuidados que necesite durante su crecimiento y generar un vínculo de apego tanto entre padre y madre sin lugar a dudas el niño desarrollará una fuerte seguridad básica, favoreciendo su proceso de identificación.



los jovenes que viven en hogares de menores adquieren patrones conduntuales propios de dicho sistema, por lo que cada niño adopta codigos particulares, en ocasiones, se suma a historias de vida cuya familia de origen tambien ha vivenciado VIF u otro problema, por lo que se agrega a su repertorio de conocimiento y tambien a sus conductas aprendidas. lo favorable desde mi punto de vista es que existe un equipo tecnico que pueda guiar el desarrollo familiar.
Ahora, si un niño con VIF y sistema parental disfuncional sin institucionalizacion adoptara conducta de sobrevivencia y funcional a la disfuncionalidad. por lo general segun mi perspectiva se encuentran desprovistos de una red de apoyo adecuado, lo que difilcutara el quiebre de los lazos dañinos que encuentre en la sociedad que se encuentre inmerso.Para finalizar lo importante para la formacion y cristalizacion de la personalidad es que los jovenes se den cuenta desde niño de la existencia de los problemas que los rodea enseñarlos y apoyarlos a que aprendan a pensar, que poseean una toma de conciencia temprana desde la niñez y que emergera cuando se sienta protegido querido o rodeado de personas que le demuestren solidaridad y comprension, (ya sea en la familia disfuncional o en el hogar de menores)es importante y baso mi respuesta en aparte de los apuntes en algunos insertos del sr. Jorge Barudy que desarrolla el tema de resiliencia en la cual dice que "todos podemos ser tutores de resilencia ya que al demostrar compasion y empatia hacia una victima de malos tratos, se le ayudara a ver el escenario de injusticia que vive y evitara que quede encerrada en el dolor la rabia o los deseos de venganza"


En relación a los niños que viven en hogares, y por los testimonios recogidos en con adolescentes, creo que hay una diferencia notoria con los que han sido formados en una familia, aun cuando sean disfuncionales. Sienten que no pertenecen a nada, se ven como insertos en un sistema que no les brinda más que techo y comida, en su gran mayoría anhelan tener una familia, no tienen un proceso de identificación personal completo, desarrollando un sentimiento de arraigo, al no pertenecer a algo, sienten que se les debe una parte de su vida, se sienten incompletos e inseguro de enfrentar el mundo que los rodea, dudo que logren cristalizar una personalidad completa, sino mas bien crean sus propias estrategias para sobrevivir; no así el niño de familia disfuncional con VIF, si bien es cierto no es un familia óptima, crea en el niño el sentido de pertenencia, sea el modelo bueno o malo, tiene algo que copiar y algo de que sentirse parte, se identifica con sus padres o familiares que lo crían, mantiene la tradición de la familia, imita sus patrones de conducta, aun cuando su desarrollo no sea el “ideal”, se desarrollará dentro de las expectativas de su familia, sabiendo que pertenece a esta, que está diferenciada de las otras por características específicas. En conclusión: creo que tienes mas probabilidades de cristalizar en forma mas completa su personalidad un niño de familia multiproblemática que un niño de hogar de menores, por que al final como dijo el Apóstol Lucas: “… ¿Qué padre de vosotros, si su hijo le pide pan le dará una piedra?…”
Ulises Flores M.


Considerando que la familia, es el medio esencial en cuyo seno se organiza toda la vida del individuo y a lo largo del tiempo esta estructura básica experimenta diversos momentos evolutivos que influirá en los procesos de maduración individual. Mi opinión es: un niño que nació en un hogar de menores, no conoce como estructura de su desarrollo, el sistema familiar, personalmente opino que el éxito posterior en el crecimiento de estos niños va depender del H. de menores del cual ellos estén insertos, especialmente del trabajo, conocimiento y capacidad de entrega de parte de los cuidadores. En los hogares Pueden ofrecerle otras perspectivas de si mismos, oportunidad para desafiar lo negativo y cambiar el rumbo de su vida, pero el no tener un modelo familiar estable lo puede confundir y excluir del sistema, sin que pueda desarrollar su sentido de pertenencia.
En otro aspecto los niños que viven y se relacionan en un Sist. Parental disfuncional, multiproblematico y VIF, particularmente pueden padecer a futuro, de una memoria distorsionada y sus capacidades cognitivas se pueden ver perjudicadas, no obstante Se puede apreciar la presencia de sintomatología, destrucción de su identidad, mal desarrollo de apego producida por el desequilibrio de la estructura familiar, también pienso que evidentemente el modelo de conducta que adoptara el niño , será el otorgado por sus padres ósea un sistema estructuralmente deteriorado, pero es necesario recalcar que existe la posibilidad que el niño se reconforte con ayuda entregada por el medio exterior poniendo a salvo su integridad, para de esta manera lograr un mejor desarrollo personal y emocional en su futura adolescencia y vida adulta.
En conclusión personal posibilidades de cristalización, las tienen ambos tanto los niños que viven en hogares, como los niños de familias disfuncionales va depender de cómo el niño se sepa adaptar al medio, del apoyo constante y seguridad que le otorguen las demás personas
Me es importante mencionar la capacidad existente de ciertas personas o grupos que poseen la habilidad de seguir proyectándose en el futuro a pesar de acontecimientos desestabilizadores de condiciones de vida difíciles, les hablo de la resiliencia (kobasa y maddi) que efectivamente sus resultados no son evasivamente mayores pero los niños que poseen este “don” se sobreponen a la adversidad y logran salir fortalecidos de cada experiencia difícil que les toque sobrellevar.












Creo que la cristalización de la personalidad se desarrolla dentro de un grupo familiar ya que una institución solo cumple con el cuidado del infante pero mayormente no inculca lazos afectivos de hermandad y de padres. ya que psicólogos, monitores solo hacen un trabajo de guía que insinúan rumbos a seguir y no dejan desarrollar una personalidad potencialmente capaz de individualizar entre lo correcto, moral y lo ético, en cambio una familia capaz de adoptar a un niño es capaz de inculcar valores, moral, éticos, etc.
Y sobre todo hacer nacer lazos afectivos que una amor, respeto y cariño que creo que son fundamentales para el desarrollo del infante y su personalidad ya que con esto se cumpliría un ciclo ejemplo de esto seria : (que a posterior seria que formara una nueva familia).


Concuerdo plenamente p


Considerando que las instituciones garantizan un bienestar y protección a los derechos humanos del niño, mi posición respecto a esta opción, sería una alternativa, sí la situación así lo amerita y sobre todo por que estamos hablando del período de formación de identidad de una persona, que como ya sabemos se forma en los primeros años de vida, por ello la importancia a que tenga buenos agentes modeladores, que no necesariamente deben ser sus padres, sino cualquier persona que pueda suplir sus necesidades y contribuir a un buen desarrollo de su estructura de personalidad y seguridad básica mínima, siendo un buen modelo de imitación.
También me parece importante que las personas que cumplen esta función de "tíos" o "tías" debieran ser las idóneas, estar capacitadas, tener amor por su trabajo y sobre todo una plena conciencia del rol que desempeñan.

Mi punto de vista respecto al niño que esta inserto en un medio familiar disfuncional, con violencia intra familiar, es que no adquirirá buenos modelos de conducta, recordemos que las conductas agresivas suelen imitarse más que otras, y que hay factores que aumentan esta acción. (Bandura y Walters).
Para que el niño se desarrolle normalmente es importante que logre establecer relaciones con un objeto y lograr un buen apego, para que le pueda entregar las herramientas necesarias y seguridad mínima, que le permita desarrollarse, y no contribuir en la formación de personas cada vez más agresivas.


Existe carencia en ambas situaciones se escapan de lo normal y de lo adecuado para el buen desarrollo bio-psico-social de la persona.
Comparto opinión con alguno de mis compañeros. Yo creo que en el caso del niño del hogar posee una capacidad de adaptarse a distintos caracteres de personas y criar vínculos afectivos, quizás no profundos, pero con facilidad pues está acostumbrado al cambio de personal, también así las reglas de un hogar están bien definidas y claras lo que puede proporcionarle un ajuste adecuado y esperable para la sociedad. Lo más probable que en su vida en pareja trate de suplir la afectividad y el vacío de un padre y una madre ausente y en su papel de padre no sea tan efectivo y como esposa buscará una esposa maternal, puede fallar porque puede ser una persona cargada de resentimientos y depresivo. Al respecto de su identidad poseerá la experiencia de vida del hogar, si lo tiene asumida, podrá completar el ciclo de forma adecuada.
Considerando que la adolescencia es el experimento de elección de un modelo ideal el adolescente de la familia multiproblemática tendrá más libertad para esta búsqueda; La no adecuada triangulación familiar creará una “adolescencia tardía” que se asociará a episodios de incomodidad personal producto del mal trato, la confusión , decepción y retraimiento tendrá un sentimiento ajeno al núcleo familiar pasara a ser una persona introvertida impredecible poco sociable , y si el medio no es normal y entrega modelos negativos no seria raro que el adolescente tome esta experiencia idealizada un modelo engañoso que le ofrezca lo que no encontró en casa internándolo en su ego como tarea de vida gatillando a un delincuente , drogadicto, etc; como puede por el contrario suceder como los resilentes.

Sandra Alarcón Sepúlveda 19 / 06 /2006


Me agrada mucho la opinión de Claudio, los hogares de menores tienen la labor de sustituir los cuidados de la família, responsabilizándose del adecuado desarrollo del menor(atención integral), en los planos físico y psicosocial. Para esto trabajan con unidades técnico-profesionales, que permiten en forma interdisciplinaria entregar al niño los medios necesarios para alcanzar su desarrollo personal, en un ambiente de cariño, comprensión; en el cual pueden lograr un buen desarrollo del apego, fortalecimiento del "yo", normas, disciplinas y por sobre todo adquiriendo hábitos y cristalización de lo aprehendido, estos pequeños perfectamente pueden integrarse de la mejor forma a la sociedad.
El medio social y la estimulación del medio circundante posibilitan que estos procesos y formaciones se estructuren y permitan un cierto nivel de desarrollo en todos los niños. Más aún si hablamos de niños recien nacidos y no necesariamente estaremos frente a jóvenes disfuncionales.
La infancia, etapa donde se instauran las bases fundamentales del desarrollo de la personalidad; que en las sucesivas fases de la vida se consolidarán y perfeccionarán.
Un pequeño inserto en una familia disfuncional, con VIF, es factible que a éste pequeño le genere muchas dificultades en el desarrollo de los roles, especialmente los parentales y problemas en la asunción del liderazgo, deterioradas las funciones parentales, socializadoras, no se transmite a los hijos la seguridad profunda de que son queridos y valorados por sus padres. Los hijos son instrumentalizados por sus padres y/o rechazados. En cuanto a las funciones socializadoras falla la protección del niño respecto de su entorno ecológico y falla la normativización o transmisión de normas y valores culturales, esto inhibe el desarrollo de la consideración y el respeto a la sociedad, por parte del niño, por lo que establece una relación de conflicto con su entorno; en donde los hijos varones no tienen un modelo de identificación masculino, que generalmente son ocupados por líderes de bandas, traficantes, etc. Que llevan al niño desde muy temprano a asociar masculinidad con violencia. Aquí el control de la disciplina depende de la disposición o estado de ánimo momentáneo del adulto, provablemente generará en el tiempo: hogares incompletos o monoparentales, roles asumidos por nuevas parejas, relacion familiar conflictiva, ausencia de valores positivos, y otros.
La familia con un apoyo profesional puede revertir ciertos "efectos"; pero a mí juício un niño con una família con estás características tiene un daño muy importante y severo, el cuál es contrarrestado con el caso anterior.
"Los hombres no son necesariamente prisioneros de sus genes y las circunstancias de la vida de cada individuo son cruciales en su personalidad".


Si un menor ingresa a un hogar de menores, solo el tribunal lo puede derivar a este lugar. Esto significa que la familia no estaba en condiciones psicosocial de otorgar el debido cuidado y crianza del menor, desde ese momento el niño ya esta estigmatizado, o marcado socialmente con el rechazo familiar. La internalización de valores lo logran a través de las relaciones interpersonales que mantienen con los cuidadores de trato directo.
También en la personalidad influye los genes de los padres, aunque no los conozcan, el ambiente social va influir en sus relaciones interpersonales.
Estos niños aunque bien tienen una carga genética en su personalidad que se acentúa a través del tiempo sin que ellos hayan vivido en ese entorno de violencia intrafamiliar o al interior de una familia disfuncional. Esto va a depender que en el hogar de menores donde este insertos les entreguen cariño, buen apego, y tengan una identidad del yo, eso va depender de las personas que estén a cargo del cuidado de estos menores, ya que esta va a ser el único sistema de familia que el niño va a conocer para que su personalidad sea positiva ante la sociedad y para si mismo.
Los niños que si viven en familias con VIF si tienden a repetir los patrones de conducta por que si tienen internalizado el ciclo de la violencia. Por eso estoy de acuerdo con mi compañero Claudio que un niño que a vivido desde su nacimiento en hogares de menores esta en ventaja con el que vive en una familia con violencia intrafamiliar y familias disfuncionales.


Si un menor ingresa a un hogar de menores, solo el tribunal lo puede derivar a este lugar. Esto significa que la familia no estaba en condiciones psicosocial de otorgar el debido cuidado y crianza del menor, desde ese momento el niño ya esta estigmatizado, o marcado socialmente con el rechazo familiar. La internalización de valores lo logran a través de las relaciones interpersonales que mantienen con los cuidadores de trato directo.
También en la personalidad influye los genes de los padres, aunque no los conozcan, el ambiente social va influir en sus relaciones interpersonales.
Estos niños aunque bien tienen una carga genética en su personalidad que se acentúa a través del tiempo sin que ellos hayan vivido en ese entorno de violencia intrafamiliar o al interior de una familia disfuncional. Esto va a depender que en el hogar de menores donde este insertos les entreguen cariño, buen apego, y tengan una identidad del yo, eso va depender de las personas que estén a cargo del cuidado de estos menores, ya que esta va a ser el único sistema de familia que el niño va a conocer para que su personalidad sea positiva ante la sociedad y para si mismo.
Los niños que si viven en familias con VIF si tienden a repetir los patrones de conducta por que si tienen internalizado el ciclo de la violencia. Por eso estoy de acuerdo con mi compañero Claudio que un niño que a vivido desde su nacimiento en hogares de menores esta en ventaja con el que vive en una familia con violencia intrafamiliar y familias disfuncionales.


Si bien es cierto que la convivencia familiar es un marco propicio para la formación y cristalización de la personalidad para cada individuo, siendo ésta el pilar fundamental para el desarrollo, fortaleciendo los lazos afectivos.

Ninguna de las dos situaciones es lo ideal, pero si tomamos en cuenta que el niño vive y se relaciona en una familia dónde hay violencia intrafamiliar y se ha tratado de ayudar por medio de instituciones gubernamentales o de menores, no llegando a ninguna solución para el menor, es mejor de todas maneras, que el niño se críe en un hogar protegido de la violencia.
Los adolescentes institucionalizados no cuentan con modelos o figuras parentales, tienen bastantes carencias en cuanto aquellos que viven con su familia. Si consideramos que en esa familia que tiene problemas de violencia intrafamiliar y además de ser una familia disfuncional, donde estos padres le provocan culpa y pena a los hijos, llevándolos a la desesperanza, frustración, siendo incapaces de resolver problemas, sumando violencia física y emocional, induciéndolos en su vida adulta a copiar el mismo patrón hereditario.
Creó que de todas maneras es bueno y tienen una mejor calidad de vida los niños que viven en hogares de menores. Estoy consiente que estos niños de hogares tienen carencias ya que no tienen un patrón parental, ni un apego, pero si tiene un lugar sano donde vivir, limpio, donde no hay maltratos, donde los tíos como les llaman tratan de entregarles cariño, protección, y valores para su realización personal, supliendo en algunos el cariño de los padres..


Al analizar la pregunta y leer los comentarios anteriores, opino lo siguiente:

"considerando, como ya se ha mencionado, que la personalidad de cada individuo se define o cristaliza en esta compleja etapa llamada adolescencia, pienso que en el caso de niños criados y formados en hogares, éstos llegan a su adolescencia y juventud con una vida en la que se ha suplido la mayoría de sus necesidades psico-sociales, por lo menos en forma básica; lo que no deja de ser beneficioso (es mejor que criarse en la calle), pero evidentemente , aunque estos niños, no sufran allí (en el hogar de menores) daños físicos o maltratos directos, éstos llegarán a la adolescencia, con señas evidentes de su necesidad de ese amor de familia, manifestándose esto en la personalidad que tendrá cada uno. No se puede decir que todos serán iguales, o muy tímidos o muy extrovertidos, pero sí que se mostrarán dañados sus sentidos de identidad y pertenecia; personalmente, quiero contarles que conocí la cabaña de niños entre 13 y 18 años en Fundación MI CASA, y ví esta realidad de más cerca por primera vez en mi vida, había de todo, niños amistosos y muy habladores, otros muy tristes y callados , pero todos con esa necesidad de familia muy marcada, y esto se notaba en que cada vez que compartímos onces y juegos con ellos y les mostramos un poquito de cariño; aún en los más ariscos y desconfiados, se podía ver, al final de la jornada , una seña de alegría al sentir que alguien se preocupó, aunque fuera por una horas, solamente de ellos.
Mis compañeros han dado muy buenas opiniones, personalmente felicito a Nelly, pero comparto la de Ulises, pienso que por más defectos que una familia tenga, lo que puede involucrar serios maltratos físicos y psicológicos, los hijos sentirán que tienen una referencia, buena o mala, pero saben de dónde vienen, lo que podrá revertirse o no, dependiendo de la voluntad de éstos y de las circunstancias también externas que les permitan una reciliencia.


Con respecto a la pregunta mi opinión es la siguiente. Es verdad que los hogares de menores son Instituciones que aportan muchos valores y disciplina para los jóvenes, pero como dice mi compañero Ulises hay una gran diferencia que sobresale en los niños que han sido formados en una familia, a los niños que sean críados o han permanecido siempre en un hogar. La diferencia es que los jóvenes que han estado siempre en un hogar se sienten inseguros, solos, anhelan tener una familia, no desarrollan completamente su personalidad, ya que sobreviven con muchos sacrificios desde muy temprana edad. En cambio el niño de familia disfuncional con VIF, si se siente indentificado con sus padres o familiares que lo crían, manteniendo gran parte de las tradiciones e imita ciertos patrones de conducta aun cuando estos no sean los más adecuados.


Para comenzar creo que un niño que crece en un hogar sin padres responsables sufre emocionalmente de un abandono. No hay persona en el mundo aparte de los papas que puedan generar los lazos afectivos que permitan tener un desarrollo emocional sano.
Por ejemplo es sumamente importante que el niño aparte de sentir el cariño y la preocupación de los padres, este debería admirar a sus papas. Por ejemplo, si es un niño este debe mirar a su padre con admiración y verlo como una motivación de lo que él quiere llegar a ser como persona. Lo mismo si es una niña ella debe querer verse reflejada en su mama.
Un niño que crece en un hogar sin estos reflejos o motivaciones, crece con una carencia afectiva que definitivamente marcara su personalidad. Otra tarea para los adultos es el ser una fuente de consejo, simpatía y confort. Los chicos sólo acudirán a sus padres si saben que éstos no los avasallarán, sermonearán o criticarán. Escucharlos es lo fundamental
Los niños internos en Hogares están faltos de desarrollo de Habilidades Sociales, se ha podido verificar que los niños y jóvenes internos desarrollan una baja autoestima, lo que comúnmente se expresa en baja tolerancia a la frustración, falta de motivación, rebeldía y otras actitudes, esto se puede ver cuando existen los mecanismos de defensa que van adquiriendo en estos hogares.



con respecto a la pregunta .puedo decir que esta provado que niños separados a temprana edad de sus padres son mas ansiosas,pero debido a este proceso de conflicto entre confianza y desconfianza desarrollan la esperanza, tambien son mas propenso a afrontar problemas sociales, psicologicos, de conducta y academicos. y esto va a depender do los factores como la intensidad del conflicto entre sus padres, el temperamento del niño . estos niños de hogares de menores separados de la figuras parentales desorrollan una carencia de vinculacion. estos niños no logran desarrollar una identidad devido a la confuncion de roles que se le presentaen la edead de la adolescencia.ya que nuestros rasgos estan cristalizados.ademas desarrollan un apego evasivo reciben poco estimulo cognitivo o social y no desarrollan la cofianza basica.en cambio los niños que son criados con sus padres desarrollan la empatia esta influenciada por factores geneticos y por entorno.los niños de hogares de nemores tienden a buscar un objeto transicional. los niños criados aunque sea en hogares con v.i.f. tienen patrones de conductas a copiar aunque estas no sean las ideales ,tienen creencia , valores .


para empezar mi comentario quiero exponer que tanto en hogares de menores, como en familias mulproblemáticas con violencia intrafamiliar y sistema parental disfuncional, no son lugares donde niños creceran apropiadamente, ya que ninguno de estos ambientes asegura el desarrollo apropiado, preparando al niño a la adolescencia y luego en adulto capaz de formar una vida sana, enfrentando e interactuando en el mundo que le rodea. Por un lado un niño que desde el nacimiento ha vivido en hogares carece de una seguridad básica sólo otorgada por progenitores o una figura parental cercana, sintiendose indefenso y a la deriva, presentando trastornos de apego de tipo evitativo o quizas ambivalente, no teniendo seguridad y mucha carencia afectiva. Al ver a sus pares en la misma condición lejos de ayudarlo lo encierra en un circulo del cual siente que no podrá salir.
Un hogar que deriva a los niños y adolescentes a diferentes familias no otorga una identidad, por el contrario fomenta la desorientación ya que viviendo en diferentes familias, con distintas costumbres, creencias y no exenta de problemáticas, de seguro la "identidad del yo" en el adolescente tendrá una distorsión, ya que los progenitores son un aspecto esecial para su desarrollo, estos deben de servir como " modelos de conducta".
Sin dejar de mencionar que la adolescencia es una etapa dificil en que se cuestionan normas, valores, sexualidad y límites, si sumamos una mala construcción de redes sociales y problemas de rebeldía cpon el sistema, este adolescente no estará capacitado para una vida adulta. La diferencia esencial con un niño que vive en una familia multiproblemática y V.I.F, radica en que este presenta una identidad definida y un sentido de pertenencia para y con su familia que lo individualiza de otro adolescente. El tener una familia le permite tener un pasado( donde se puede indagar), vivir el presente y si es malo poder cambiar el futuro.
Nuestra misión como terapeutas será el trabajo con el adolescente, pero tambien con cada integrante de su familia, en una T.F.S, donde la totalidad es mas que la suma de sus partes, tendremos como desafío mediar y trabajar entre alianzas, coaliciones, triangulos perversos y problemáticas de roles, entre otros, por que para que el adolescente se convierta en adulto, es necesario tambien que su familia se transforme, ya que este es un sistema abierto, donde la homeostasis definitiva impide el crecimiento.
Para finalizar me parece acertivo el comentario de Gabriela y discrepo con el comentario de Adriana, ya que si es mejor que un adolescente este en instituciones, para que estan los orientadores, psicologos y terapias sistemicas y conductual, entre muchas.


Bueno, primero que nada partiré diciendo que desde el nacimiento, el niño posee el derecho a que se le entreguen todas las herramientas para su desarrollo tanto en el ámbito biológico como emocional, ya que de esto dependerá que pueda vivir todas las etapas de su infancia hasta su adolescencia de una manera normal en la que pueda ser una persona muy segura de sí misma y desarrollar al máximo sus potencialidades.
Un niño o niña que crece en un hogar de menores está rodeada de personas adultas que la harán sentirse que esa es su mejor familia. esto hará que el infante desarrolle muchas habilidades sociales y por supuesto empatía para con los demás.Pero en las primeras infancias, el niño se irá preguntando sobre sus padres biológicos, los cuales no conoce. Se cuestionará el por qué ellos no están con él.Esto puede influir en el desarrollo y cristalización de su personalidad. Pero si desde niño se le entrega mucho amor y se le enseña a valorarse, esto no tendría que ser un obstáculo.
Un niño que vive en un entorno familiar con problemas como v.i.f. y sistema parental disfuncional crece con serios problemas de autovaloración,no tiene alguien quien lo apoye, ya que si vive con un solo padre, este trabaja y no le dedica el tiempo suficiente.El no tener satisfechas sus necesidades básicas como comer, dormir,etc, hacen que su autoestima baje considerablemente. Por ejemplo si va al colegio, no rendirá lo suficiente y esto hará que su ánimo decaiga.
Como futuro Orientador, debo enfocar mi labor en la familia con el objetivo de que sea aquí en donde el infante pueda desarrollarse al máximo, juntamente con el trabajo que deben realizar los propios padres en pos de crear una persona segura de sí misma.


Considero que las instituciones cumplen una función transitoria en la vida del niño teniendo como principal objetivo reestablecer los vínculos familiares, le brindan al niño un lugar de acogida y reemplazan ciertas funciones parentales inexistentes como alimentación, cuidados, protección. Aún contando con estas condiciones el niño no estrechará una relación de apego con una figura parental significativa, ya que, esta puede ser transitoria y reemplazable, y si consideramos que en la primera etapa del desarrollo esta relación determinará el nivel de confianza de sí mismo y su personalidad futura, nos veremos frente a un adolescente inseguro e inestable con un carente desarrollo de identidad.
Un niño que vive en una familia disfuncional, es decir v.i.f. igualmente será un niño con un mal apego y no logrará establecer ni fortalecer afectos con las figuras significativas para él (madre-padre). Pero tal vez logre establecer vínculos con otro familiar abuelos, tíos, etc. y esta figura podría transformarse en fuente de protección y afecto.
Es posible que a lo largo de su desarrollo nos encontremos frente a un adolescente que reprime sus sentimientos, agresivo, con una actitud de desconfianza de sí mismo y hacia los demás y su cristalización sea una visión confusa y oscura sobre la realidad con una baja autoestima, y los elementos que incorpore sean de referentes agresivos y dañinos.


Considero que las instituciones cumplen una función transitoria en la vida del niño teniendo como principal objetivo reestablecer los vínculos familiares, le brindan al niño un lugar de acogida y reemplazan ciertas funciones parentales inexistentes como alimentación, cuidados, protección. Aún contando con estas condiciones el niño no estrechará una relación de apego con una figura parental significativa, ya que, esta puede ser transitoria y reemplazable, y si consideramos que en la primera etapa del desarrollo esta relación determinará el nivel de confianza de sí mismo y su personalidad futura, nos veremos frente a un adolescente inseguro e inestable con un carente desarrollo de identidad.
Un niño que vive en una familia disfuncional, es decir v.i.f. igualmente será un niño con un mal apego y no logrará establecer ni fortalecer afectos con las figuras significativas para él (madre-padre). Pero tal vez logre establecer vínculos con otro familiar abuelos, tíos, etc. y esta figura podría transformarse en fuente de protección y afecto.
Es posible que a lo largo de su desarrollo nos encontremos frente a un adolescente que reprime sus sentimientos, agresivo, con una actitud de desconfianza de sí mismo y hacia los demás y su cristalización sea una visión confusa y oscura sobre la realidad con una baja autoestima, y los elementos que incorpore sean de referentes agresivos y dañinos.


Bueno, primero que nada partiré diciendo que desde el nacimiento, el niño posee el derecho a que se le entreguen todas las herramientas para su desarrollo tanto en el ámbito biológico como emocional, ya que de esto dependerá que pueda vivir todas las etapas de su infancia hasta su adolescencia de una manera normal en la que pueda ser una persona muy segura de sí misma y desarrollar al máximo sus potencialidades.
Un niño o niña que crece en un hogar de menores está rodeada de personas adultas que la harán sentirse que esa es su mejor familia. esto hará que el infante desarrolle muchas habilidades sociales y por supuesto empatía para con los demás.Pero en las primeras infancias, el niño se irá preguntando sobre sus padres biológicos, los cuales no conoce. Se cuestionará el por qué ellos no están con él.Esto puede influir en el desarrollo y cristalización de su personalidad. Pero si desde niño se le entrega mucho amor y se le enseña a valorarse, esto no tendría que ser un obstáculo.
Un niño que vive en un entorno familiar con problemas como v.i.f. y sistema parental disfuncional crece con serios problemas de autovaloración,no tiene alguien quien lo apoye, ya que si vive con un solo padre, este trabaja y no le dedica el tiempo suficiente.El no tener satisfechas sus necesidades básicas como comer, dormir,etc, hacen que su autoestima baje considerablemente. Por ejemplo si va al colegio, no rendirá lo suficiente y esto hará que su ánimo decaiga.
Como futuro Orientador, debo enfocar mi labor en la familia con el objetivo de que sea aquí en donde el infante pueda desarrollarse al máximo, juntamente con el trabajo que deben realizar los propios padres en pos de crear una persona segura de sí misma.


De acuerdo a lo leído pienso, que los niños que se han criado en hogares, en su mayoría han recibido los cuidados de parte mujeres (asistentes), quienes poseen ese instinto maternal a flor de piel, entregandole a los niños; estimulación, aprendizaje y juegos a su crecimiento y desarrollo, a través de una red estructurada y dirigida por profesionales, como; asistentes, asistentes sociales, psicólogos, etc. De esta manera, los hogares de menores pueden ofrecer un respiro a los niños que vienen de familias disfuncionales, violentas. A partir de la relación con el cuidador, el niño aprende a sentirse seguro en el mundo y a confiar en que sus necesidades serán satisfechas. A lo que Hamacheck llama expresión conductual positiva del Yo.
Por otra parte, adolescentes que pertenecen a familias disfuncionales podrían presentar en mayor o menor grado conflictos en su desarrollo, como: trastorno del sueño e intentos suicidas, así como ansiedad y depresión (estudio realizado por Camus Poblete, Maria O. pediatra chilena en el año 1995)
Si bien, tanto, en los hogares institucionales, como en las familias es posible encontrar fortalezas y recursos para salir adelante, pienso que es necesario acudir a especialistas o profesionales que intervengan en estas problemáticas, con el fin de ayudar a estos adolescentes a entender sus problemáticas y por ende mejorar sus vidas.







De acuerdo a lo leído pienso, que los niños que se han criado en hogares, en su mayoría han recibido los cuidados de parte mujeres (asistentes), quienes poseen ese instinto de maternal a flor de piel, le entregan estimulación, aprendizaje y juegos a su crecimiento y desarrollo, a través de una red estructurada y dirigida por profesionales, como; asistentes, asistentes sociales, psicólogos, etc. De esta manera, los hogares de menores pueden ofrecer un respiro a los niños que vienen de familias disfuncionales, violentas. A partir de la relación con el cuidador, el niño aprende a sentirse seguro en el mundo y a confiar en que sus necesidades serán satisfechas. A lo que Hamacheck llama expresión conductual positiva del Yo.
Por otra parte, adolescentes que pertenecen a familias disfuncionales podrían presentar en mayor o menor grado conflictos en su desarrollo, como: trastorno del sueño e intentos suicidas, así como ansiedad y depresión (estudio realizado por Camus Poblete, Maria O. pediatra chilena en el año 1995)
Si bien, tanto, en los hogares institucionales, como en las familias es posible encontrar fortalezas y recursos para salir adelante, pienso que es necesario acudir a especialistas o profesionales que intervengan en estas problemáticas.




De acuerdo a lo leído pienso, que los niños que se han criado en hogares, en su mayoría han recibido los cuidados de parte mujeres (asistentes), quienes poseen ese instinto de maternal a flor de piel, le entregan estimulación, aprendizaje y juegos a su crecimiento y desarrollo, a través de una red estructurada y dirigida por profesionales, como; asistentes, asistentes sociales, psicólogos, etc. De esta manera, los hogares de menores pueden ofrecer un respiro a los niños que vienen de familias disfuncionales, violentas. A partir de la relación con el cuidador, el niño aprende a sentirse seguro en el mundo y a confiar en que sus necesidades serán satisfechas. A lo que Hamacheck llama expresión conductual positiva del Yo.
Por otra parte, adolescentes que pertenecen a familias disfuncionales podrían presentar en mayor o menor grado conflictos en su desarrollo, como: trastorno del sueño e intentos suicidas, así como ansiedad y depresión (estudio realizado por Camus Poblete, Maria O. pediatra chilena en el año 1995)
Si bien, tanto, en los hogares institucionales, como en las familias es posible encontrar fortalezas y recursos para salir adelante, pienso que es necesario acudir a especialistas o profesionales que intervengan en estas problemáticas.







De acuerdo a lo leído pienso, que los niños que se han criado en hogares, en su mayoría han recibido los cuidados de parte mujeres (asistentes), quienes poseen ese instinto de maternal a flor de piel, le entregan estimulación, aprendizaje y juegos a su crecimiento y desarrollo, a través de una red estructurada y dirigida por profesionales, como; asistentes, asistentes sociales, psicólogos, etc. De esta manera, los hogares de menores pueden ofrecer un respiro a los niños que vienen de familias disfuncionales, violentas. A partir de la relación con el cuidador, el niño aprende a sentirse seguro en el mundo y a confiar en que sus necesidades serán satisfechas. A lo que Hamacheck llama expresión conductual positiva del Yo.
Por otra parte, adolescentes que pertenecen a familias disfuncionales podrían presentar en mayor o menor grado conflictos en su desarrollo, como: trastorno del sueño e intentos suicidas, así como ansiedad y depresión (estudio realizado por Camus Poblete, Maria O. pediatra chilena en el año 1995)
Si bien, tanto, en los hogares institucionales, como en las familias es posible encontrar fortalezas y recursos para salir adelante, pienso que es necesario acudir a especialistas o profesionales que intervengan en estas problemáticas.






De acuerdo a lo leído pienso, que los niños que se han criado en hogares, en su mayoría han recibido los cuidados de parte mujeres (asistentes), quienes poseen ese instinto de maternal a flor de piel, le entregan estimulación, aprendizaje y juegos a su crecimiento y desarrollo, a través de una red estructurada y dirigida por profesionales, como; asistentes, asistentes sociales, psicólogos, etc. De esta manera, los hogares de menores pueden ofrecer un respiro a los niños que vienen de familias disfuncionales, violentas. A partir de la relación con el cuidador, el niño aprende a sentirse seguro en el mundo y a confiar en que sus necesidades serán satisfechas. A lo que Hamacheck llama expresión conductual positiva del Yo.
Por otra parte, adolescentes que pertenecen a familias disfuncionales podrían presentar en mayor o menor grado conflictos en su desarrollo, como: trastorno del sueño e intentos suicidas, así como ansiedad y depresión (estudio realizado por Camus Poblete, Maria O. pediatra chilena en el año 1995)
Si bien, tanto, en los hogares institucionales, como en las familias es posible encontrar fortalezas y recursos para salir adelante, pienso que es necesario acudir a especialistas o profesionales que intervengan en estas problemáticas.




De acuerdo a lo leído pienso, que los niños que se han criado en hogares, en su mayoría han recibido los cuidados de parte mujeres (asistentes), quienes poseen ese instinto de maternal a flor de piel, le entregan estimulación, aprendizaje y juegos a su crecimiento y desarrollo, a través de una red estructurada y dirigida por profesionales, como; asistentes, asistentes sociales, psicólogos, etc. De esta manera, los hogares de menores pueden ofrecer un respiro a los niños que vienen de familias disfuncionales, violentas. A partir de la relación con el cuidador, el niño aprende a sentirse seguro en el mundo y a confiar en que sus necesidades serán satisfechas. A lo que Hamacheck llama expresión conductual positiva del Yo.
Por otra parte, adolescentes que pertenecen a familias disfuncionales podrían presentar en mayor o menor grado conflictos en su desarrollo, como: trastorno del sueño e intentos suicidas, así como ansiedad y depresión (estudio realizado por Camus Poblete, Maria O. pediatra chilena en el año 1995)
Si bien, tanto, en los hogares institucionales, como en las familias es posible encontrar fortalezas y recursos para salir adelante, pienso que es necesario acudir a especialistas o profesionales que intervengan en estas problemáticas.





De acuerdo a lo leído pienso, que los niños que se han criado en hogares, en su mayoría han recibido los cuidados de parte mujeres (asistentes), quienes poseen ese instinto de maternal a flor de piel, le entregan estimulación, aprendizaje y juegos a su crecimiento y desarrollo, a través de una red estructurada y dirigida por profesionales, como; asistentes, asistentes sociales, psicólogos, etc. De esta manera, los hogares de menores pueden ofrecer un respiro a los niños que vienen de familias disfuncionales, violentas. A partir de la relación con el cuidador, el niño aprende a sentirse seguro en el mundo y a confiar en que sus necesidades serán satisfechas. A lo que Hamacheck llama expresión conductual positiva del Yo.
Por otra parte, adolescentes que pertenecen a familias disfuncionales podrían presentar en mayor o menor grado conflictos en su desarrollo, como: trastorno del sueño e intentos suicidas, así como ansiedad y depresión (estudio realizado por Camus Poblete, Maria O. pediatra chilena en el año 1995)
Si bien, tanto, en los hogares institucionales, como en las familias es posible encontrar fortalezas y recursos para salir adelante, pienso que es necesario acudir a especialistas o profesionales que intervengan en estas problemáticas.


































De acuerdo a lo leído pienso, que los niños que se han criado en hogares, en su mayoría han recibido los cuidados de parte mujeres (asistentes), quienes poseen ese instinto maternal a flor de piel, entregandole a los niños; estimulación, aprendizaje y juegos a su crecimiento y desarrollo, a través de una red estructurada y dirigida por profesionales, como; asistentes, asistentes sociales, psicólogos, etc. De esta manera, los hogares de menores pueden ofrecer un respiro a los niños que vienen de familias disfuncionales, violentas. A partir de la relación con el cuidador, el niño aprende a sentirse seguro en el mundo y a confiar en que sus necesidades serán satisfechas. A lo que Hamacheck llama expresión conductual positiva del Yo.
Por otra parte, adolescentes que pertenecen a familias disfuncionales podrían presentar en mayor o menor grado conflictos en su desarrollo, como: trastorno del sueño e intentos suicidas, así como ansiedad y depresión (estudio realizado por Camus Poblete, Maria O. pediatra chilena en el año 1995)
Si bien, tanto, en los hogares institucionales, como en las familias es posible encontrar fortalezas y recursos para salir adelante, pienso que es necesario acudir a especialistas o profesionales que intervengan en estas problemáticas, con el fin de ayudar a estos adolescentes a entender sus problemáticas y por ende mejorar sus vidas.







De acuerdo a lo leído pienso, que los niños que se han criado en hogares, en su mayoría han recibido los cuidados de parte mujeres (asistentes), quienes poseen ese instinto de maternal a flor de piel, le entregan estimulación, aprendizaje y juegos a su crecimiento y desarrollo, a través de una red estructurada y dirigida por profesionales, como; asistentes, asistentes sociales, psicólogos, etc. De esta manera, los hogares de menores pueden ofrecer un respiro a los niños que vienen de familias disfuncionales, violentas. A partir de la relación con el cuidador, el niño aprende a sentirse seguro en el mundo y a confiar en que sus necesidades serán satisfechas. A lo que Hamacheck llama expresión conductual positiva del Yo.
Por otra parte, adolescentes que pertenecen a familias disfuncionales podrían presentar en mayor o menor grado conflictos en su desarrollo, como: trastorno del sueño e intentos suicidas, así como ansiedad y depresión (estudio realizado por Camus Poblete, Maria O. pediatra chilena en el año 1995)
Si bien, tanto, en los hogares institucionales, como en las familias es posible encontrar fortalezas y recursos para salir adelante, pienso que es necesario acudir a especialistas o profesionales que intervengan en estas problemáticas.




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Por otra parte, adolescentes que pertenecen a familias disfuncionales podrían presentar en mayor o menor grado conflictos en su desarrollo, como: trastorno del sueño e intentos suicidas, así como ansiedad y depresión (estudio realizado por Camus Poblete, Maria O. pediatra chilena en el año 1995)
Si bien, tanto, en los hogares institucionales, como en las familias es posible encontrar fortalezas y recursos para salir adelante, pienso que es necesario acudir a especialistas o profesionales que intervengan en estas problemáticas.







De acuerdo a lo leído pienso, que los niños que se han criado en hogares, en su mayoría han recibido los cuidados de parte mujeres (asistentes), quienes poseen ese instinto de maternal a flor de piel, le entregan estimulación, aprendizaje y juegos a su crecimiento y desarrollo, a través de una red estructurada y dirigida por profesionales, como; asistentes, asistentes sociales, psicólogos, etc. De esta manera, los hogares de menores pueden ofrecer un respiro a los niños que vienen de familias disfuncionales, violentas. A partir de la relación con el cuidador, el niño aprende a sentirse seguro en el mundo y a confiar en que sus necesidades serán satisfechas. A lo que Hamacheck llama expresión conductual positiva del Yo.
Por otra parte, adolescentes que pertenecen a familias disfuncionales podrían presentar en mayor o menor grado conflictos en su desarrollo, como: trastorno del sueño e intentos suicidas, así como ansiedad y depresión (estudio realizado por Camus Poblete, Maria O. pediatra chilena en el año 1995)
Si bien, tanto, en los hogares institucionales, como en las familias es posible encontrar fortalezas y recursos para salir adelante, pienso que es necesario acudir a especialistas o profesionales que intervengan en estas problemáticas.






De acuerdo a lo leído pienso, que los niños que se han criado en hogares, en su mayoría han recibido los cuidados de parte mujeres (asistentes), quienes poseen ese instinto de maternal a flor de piel, le entregan estimulación, aprendizaje y juegos a su crecimiento y desarrollo, a través de una red estructurada y dirigida por profesionales, como; asistentes, asistentes sociales, psicólogos, etc. De esta manera, los hogares de menores pueden ofrecer un respiro a los niños que vienen de familias disfuncionales, violentas. A partir de la relación con el cuidador, el niño aprende a sentirse seguro en el mundo y a confiar en que sus necesidades serán satisfechas. A lo que Hamacheck llama expresión conductual positiva del Yo.
Por otra parte, adolescentes que pertenecen a familias disfuncionales podrían presentar en mayor o menor grado conflictos en su desarrollo, como: trastorno del sueño e intentos suicidas, así como ansiedad y depresión (estudio realizado por Camus Poblete, Maria O. pediatra chilena en el año 1995)
Si bien, tanto, en los hogares institucionales, como en las familias es posible encontrar fortalezas y recursos para salir adelante, pienso que es necesario acudir a especialistas o profesionales que intervengan en estas problemáticas.




De acuerdo a lo leído pienso, que los niños que se han criado en hogares, en su mayoría han recibido los cuidados de parte mujeres (asistentes), quienes poseen ese instinto de maternal a flor de piel, le entregan estimulación, aprendizaje y juegos a su crecimiento y desarrollo, a través de una red estructurada y dirigida por profesionales, como; asistentes, asistentes sociales, psicólogos, etc. De esta manera, los hogares de menores pueden ofrecer un respiro a los niños que vienen de familias disfuncionales, violentas. A partir de la relación con el cuidador, el niño aprende a sentirse seguro en el mundo y a confiar en que sus necesidades serán satisfechas. A lo que Hamacheck llama expresión conductual positiva del Yo.
Por otra parte, adolescentes que pertenecen a familias disfuncionales podrían presentar en mayor o menor grado conflictos en su desarrollo, como: trastorno del sueño e intentos suicidas, así como ansiedad y depresión (estudio realizado por Camus Poblete, Maria O. pediatra chilena en el año 1995)
Si bien, tanto, en los hogares institucionales, como en las familias es posible encontrar fortalezas y recursos para salir adelante, pienso que es necesario acudir a especialistas o profesionales que intervengan en estas problemáticas.





De acuerdo a lo leído pienso, que los niños que se han criado en hogares, en su mayoría han recibido los cuidados de parte mujeres (asistentes), quienes poseen ese instinto de maternal a flor de piel, le entregan estimulación, aprendizaje y juegos a su crecimiento y desarrollo, a través de una red estructurada y dirigida por profesionales, como; asistentes, asistentes sociales, psicólogos, etc. De esta manera, los hogares de menores pueden ofrecer un respiro a los niños que vienen de familias disfuncionales, violentas. A partir de la relación con el cuidador, el niño aprende a sentirse seguro en el mundo y a confiar en que sus necesidades serán satisfechas. A lo que Hamacheck llama expresión conductual positiva del Yo.
Por otra parte, adolescentes que pertenecen a familias disfuncionales podrían presentar en mayor o menor grado conflictos en su desarrollo, como: trastorno del sueño e intentos suicidas, así como ansiedad y depresión (estudio realizado por Camus Poblete, Maria O. pediatra chilena en el año 1995)
Si bien, tanto, en los hogares institucionales, como en las familias es posible encontrar fortalezas y recursos para salir adelante, pienso que es necesario acudir a especialistas o profesionales que intervengan en estas problemáticas.


































De acuerdo a información que he podido recopilar Mi opinión hacerca de la formación de los niños y niñas que viven toda su vida en hogares de menores son niños que carecen de muchas necesidades afectivas, muchas veces por culpa de padres irresponsables.

En la actualidad los hogares de menores tienden a ser menos masivos pese que hace algún tiempo atrás, donde se le otorga importancia a la generación de un ambiente familiar y más personal con los niñoz y niñas que se encuentran ingresados.La gran dificultad que se presenta es que los hogares de menores tienden a clasificarse por grupo etáreos, es decir existen hogares de lactantes y preescolares (niños de 0 a 6 años de edad), Hogares de protección simple de niñas y niños (de6 a 17 años de edad) y los Centros de Rehabilitación y Diagnóstico CVerrados para jovenes infractores de Ley ; estos tipos de hogares por lo tanto, no otorgan a dichos niños una continuidad en la entrega de cuidados básicos y generales, sobre todo generan rupturas afectivas a temprana edad, ya que los niños que deben permanecer la mayor parte de su vida en Hogares, deben separarse de las figuras significativas y afectivas con las que se relacionan en dichos Hogares para ser trasladados a los que les corresponden por la edad.

Con respecto a los niños y niñas que crecen en familias altamente disfuncionales, con la vivencia de VIF. y otras problemáticas, carecen de igual manera de figuras protectoras, ya que sus figuras preponderante en este caso sus padres, se tornan personas menazantes y peligrosas para su desarrollo.

La adolecencia es el período en que se conforma la identidad y personalidad, siendo muy importante la pecepción por parte del niño y/o adolecente del medio y sus padres o figuras significativas, quienes asuman su cuidado.





De acuerdo a información que he podido recopilar Mi opinión hacerca de la formación de los niños y niñas que viven toda su vida en hogares de menores son niños que carecen de muchas necesidades afectivas, muchas veces por culpa de padres irresponsables.

En la actualidad los hogares de menores tienden a ser menos masivos pese que hace algún tiempo atrás, donde se le otorga importancia a la generación de un ambiente familiar y más personal con los niñoz y niñas que se encuentran ingresados.La gran dificultad que se presenta es que los hogares de menores tienden a clasificarse por grupo etáreos, es decir existen hogares de lactantes y preescolares (niños de 0 a 6 años de edad), Hogares de protección simple de niñas y niños (de6 a 17 años de edad) y los Centros de Rehabilitación y Diagnóstico CVerrados para jovenes infractores de Ley ; estos tipos de hogares por lo tanto, no otorgan a dichos niños una continuidad en la entrega de cuidados básicos y generales, sobre todo generan rupturas afectivas a temprana edad, ya que los niños que deben permanecer la mayor parte de su vida en Hogares, deben separarse de las figuras significativas y afectivas con las que se relacionan en dichos Hogares para ser trasladados a los que les corresponden por la edad.

Con respecto a los niños y niñas que crecen en familias altamente disfuncionales, con la vivencia de VIF. y otras problemáticas, carecen de igual manera de figuras protectoras, ya que sus figuras preponderante en este caso sus padres, se tornan personas menazantes y peligrosas para su desarrollo.

La adolecencia es el período en que se conforma la identidad y personalidad, siendo muy importante la pecepción por parte del niño y/o adolecente del medio y sus padres o figuras significativas, quienes asuman su cuidado.





De acuerdo al material leído e información recopilada, Mi opinión acerca de la formación de los niños y niñas que viven toda su vida en hogares de menores son niños que carecen de grandes necesidades afectivas e inseguridades debido muchas por tener padres irresponsables..

En la actualidad los hogares de menores tienden a ser menos masivos que hace algún tiempo atrás, donde se le otorga importancia a la generación de un ambiente familiar y más personal con los niños y niñas que se encuentran ingresados. La gran dificultad que se presenta es que los hogares de menores tienden a clasificarse por grupo etáreos, es decir existen hogares de lactantes y preescolares (niños de 0 a 6 años de edad), Hogares de protección simple de niñas y niños (de6 a 17 años de edad) y los Centros de Rehabilitación y Diagnóstico Cerrados para jóvenes infractores de Ley ; estos tipos de hogares por lo tanto, no otorgan a dichos niños una continuidad en la entrega de cuidados básicos y generales, sobre todo generan rupturas afectivas a temprana edad, ya que los niños que deben permanecer la mayor parte de su vida en Hogares, deben separarse de las figuras significativas y afectivas con las que se relacionan en dichos Hogares para ser trasladados a los que les corresponden por la edad.

Con respecto a los niños y niñas que crecen en familias altamente disfuncionales, con la vivencia de VIF. y otras problemáticas, carecen de igual manera de figuras protectoras, ya que sus figuras preponderante en este caso sus padres, se tornan personas amenazantes y peligrosas para su desarrollo.

La adolescencia es el período en que se conforma la identidad y personalidad, siendo muy importante la percepción por parte del niño y /o adolescente del medio y sus padres o figuras significativas, quienes asuman su cuidado.


estoy de acuerdo con mis compañeros en sus respuestas sobre todo con la de claudio, teresa, luciano , monica.
los niños y ñiñas que son criadas desde su nacimiento en hogares de menores , es posible que desarrollen un apago evacivo, debido a que no se resuelven los conflictos asociados con estas etapas(oral, anal, falica,de lactancia y genital) ,es decir, la personalidad del joven puede quedar fijada en alguna de estas etapas, segun la teoria de freud.
los niños que son separados de sus padres carecen de estimulos cognitivos o sociales y no desarrollan la confianza basica y debido a esto buscan objetos transicionales, segun el enfoque humanista cuando las personas satisfacen las necesidades humanas fundamentales y alcanzan un sentido de autoestima , las personas desarrollan sus potenciales .
los niños que son criados en hogares con v.i.f ,es posible que copien patrones de conducta de sus padres , ya que son los unicos modelos que han conocido en su desarrollo y estos se cristalizan en la adolecencia.esto me recuerda a la teoria de los rasgos que la mayoria de mis compañeros hicieron mencion, es decir, la predispocion que subyace a nuestro actos y que la mayoria de estos rasgos estan influidos biologicamente por la predispocion genetica y quizas por la capacidad de reaccion automatica.
ademas hay que tener encuenta que existen diferentes tipos de padres , los que influyen sobre la personalidad de los niños :
a) autoritarios: imponen reglas y esperan obediencia.
b)autorizador:exigen y al mismo tiempo se muestran sensibles.
c) permisivos:se someten a los deceos de sus hijos , formulan escasas reclamaciones y utilizan poco castigo.
d)rechazante: descuidado se demuestra distantes esperan poco e intervienen poco.
para finalizar con cuerdo plenamente con los que hiciron referencia al enfoque sociocognitivo , ya que como todos sabemos nuuestra personalidad influye sobre nuestra inteaccion con el ambiente y se ve influido por ella, pero no hay que pronosticar la conducta de los jovenes en una situacion dada , hay que observar cual fue la pauta de comportamiento de la persona en situaciones analogas .


Mi opinión personal es que los niños y niñas que viven toda su vida en hogares de menores, sufren de necesidades afectivas e inseguridades, por la situación de abandono familiar en que se encuentran.
Actualmente, los hogares de menores tienden a ser menos masivos que hace algún tiempo atrás, otorgándosele importancia a la generación de un ambiente familiar y más personal para los infantes que se encuentran ingresados.
Una de las dificultades de importancia que subsiste es consecuencia de la clasificación de los hogares de menores por grupos etáreos; es decir, al existir hogares de lactantres y preescolares (niños de 0 a 6 años de edad), hogares de protección simple de niñas y niños (de 6 a 17 años de edad) y Centros de Rehabilitación y Diagnóstico Cerrados para jovenes infractores de la Ley, no se les otorga a dichos niños una continuidad en la entrega de cuidados básicos y generales, produciendo o agravando rupturas afectivas a temprana edad; ya que los niños que tienen que permanecer la mayor parte de su vida en hogares, deben separarse de las figuras de significación afectiva con las que se relacionan en dichos lugares, para ser trasladados a los que le corresponden por la edad.
Con respecto a los niños y niñas que crecen en Familias de Violencia Intrafamiliar (VIF)y otras problemáticas, se puede señalar que éstos carecen igualmente de figuras protectoras, ya que sus relaciones preponderantes, en este caso con sus padres, se tornan amenazantes y peligrosas para su desarrollo.


Hola, Soy JUAN y egrese de esta carrera el año 2004, tengo 4 hijos, una esposa encantadora y una Familia hermosa. Yo sali a los 11 años de un hogar de menores, mis hermanos se quedaron alli hasta un par de años mas. Vivi practicamente toda mi niñez en este hogar, en el periodo 1973 hasta el año1979. Junto a mis hermanos nos trasladaron desde la Comuna de la Florida a San Jose de Maipo, especificamente, San Alfonso. Fue en una epoca que fue dura en nuestra comuna, pero junto a mis hermanos jamas tuvimos conciencia de lo que pasaba por Santiago y del golpe, pero ala fecha con casi 40 años creo que fue lo mejor que nos pasò, nos trataron lo mejor que pudieron, dado que el hogar, de verdad fue eso, un hogar, y estabaa a cargo directo de un Sacerdote muy querido por su honestidad y buen caracter, el Padre Piere Giovanni, a la fecha fallecido. De que añoraba ver a mis Padres, fue lo mas duro, sobretodo para mis hermanos que se quedaron alla. Pero en rigor era eso o algo peor, yo creo que ante la pregunta del principio de este blog, la respuesta que yo daria, es que mejor que este en un hogar, pero en un buen hogar, adecuado, con buenos profesionales a cargo, con todo un plan de como usar su tiempo libre, de muestras de cariño, amor, comunicacion, de estar alli con el niño/a.
Bueno, es mucho lo que se puede decir, de todas maneras estoy en: sreeducacion@gmail.com


hola, me dió mucho gusto encontrar este blog, más aún que soy parte de estas respuestas de psicología, como juan tambien estube en un hogar, en triguen, del cual tengo muy buenos recuerdos, ojalá quienes leen esta pagina nos regalen sus comentarios es muy grato encontrarlos, gusto en saludarlos, ula de valdivia.juan, muy interesante tu comentario, cariños a tu familia futuro colega, nos estamos comunicando chauuuu


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